En el momento que aparece en tu vida, ya existente en muchos casos, nos damos cuenta que no solo está relacionado con uno mismo a partir de la sangre, si no que también nos une un amor, un lazo familiar que en la mayoría de los casos está ahí, pero nunca se lo acabamos de expresar.
Ese ser humano, que puede ser mujer o hombre, niño o niña, acaba teniendo vital importancia en nosotros. Acaba influenciando nuestro futuro y no nos deja caer en los errores del pasado. Acaba escuchando nuestros llantos, de pequeños y de mayores, intentando consolarnos, ya sea con un juguete o con un consejo. Este individuo que algún día llego a nuestras vidas, es el individuo que acaba importándonos más. ¿Por qué será?
Exacto. Estoy hablando de un hermana o un hermano. Estoy hablando de esa persona que te hace rabiar hasta sacar lo peor de ti. Estoy hablando de esa persona que solo quiere verte feliz, la persona que quiere que no cometas los mismos errores que ella (o él).
También suelen ser ellos, según la edad, los que quieran seguir tus pasos, los que quieren tener lo que tu tienes. Compartir, es uno de los ingredientes que se deben de tener entre hermanos. Un trozo de pan, un juguete, un secreto, un viaje, un amigo, una experiencia... Otro ingrediente, el Amor, ese amor que sentimos por ellos, esa necesidad de vivir junto a ellos, es algo importante en la relación, que nace en cuanto nacemos, pero no muere cuando morimos. Por otra parte, otro elemento en esta relación es Todo lo vivido juntos, las experiencias compartidas, los viajes inesperados, los momentos pasados, los juegos jugados, los platos cocinados... Porque un hermano, sirve para todo. Es la única persona con la que puedes negociar, con quien puedes pactar un plan para salir, quien te irá a recoger a un extraño lugar que solo él sabrá. Es el individuo más extraño para ti, por sus locuras inesperadas, sus bailes encima de la cama, sus platos rotos, por sus secretos ocultos, sus parejas con muchos defectos, sus fiestas perdidas en el olvido del alcohol... Por sus defectos, también. Nadie como nosotros, los otros hermanos, conocen tan a la perfección a esta persona. Pero aún así, conociendo lo peor y lo mejor de ellos, estaremos a su lado, tal y como ellos lo estarán del nuestro.
En este mundo, un hermano es aquel que te cuida en tus momentos malos, sensibles. Un hermano es la persona que te utiliza para intentar explicarles algo a tus padres, es quien te encubre y a quien encubres. Es quien te dice: Todos hemos pasado por lo mismo. Todos necesitamos una persona a un lado que haga de hermano, ya sea tu propio hermano o una amistad. Y es que él, es quien te puede querer y odiar en el mismo momentos, quien sabe que regalarte (aparte de ropa o videojuegos).
Y es por eso, que ha esa persona que esta a tu lado, en lo bueno y en lo malo, que te hace rabiar y te quiere a la vez, le deberíamos de repetir, una y otra vez, lo importante que llega a ser en nuestras vidas, lo difícil que sería sin ellos al lado, lo que realmente ha aportado/aporta/aportará en nuestra vida.
Acabaremos viviendo lejos de nosotros mismos, de esa parte que dentro de nosotros encaja a la perfección, pero eso no calmará la situación. No nos dejaremos de querer, de amar, como antes, al igual que tampoco dejaremos de sonreír con ellos, o de discutir, porque un hermano es para siempre, ya que como dos gotas de agua, tan diferentes, tan iguales, pero siempre compuestas de lo mismos ingredientes.
Totalmente agradecida a esa persona, que se aprovecha de mi y me hace sonreír siempre.
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