martes, 8 de octubre de 2013

Positivismo en vena

Creemos ser los más positivos en  nuestros momentos de más motivación, en nuestros momentos más esplendidos. Buscamos miles de ideas, las cuales poder realizar y finalizar lo más rápido posible. Pensamos en llegar a cumplir nuestros objetivos en el mismo día que nos los proponemos. Queremos llegar a la fama con nuestras metas cumplidas. Objetivo tras objetivo, vamos acumulando estos en nuestra cesta, y también comienza a aumentar el interés por esas metas a las que uno quiere llegar, pero disminuye el tiempo en el cual queremos cumplirlo. 
Viajamos en el mundo de los sueños imprevistos, difíciles, que caen en un profundo dolor de pesimismo cuando nos tropezamos con las dificultades que nos encontramos en el camino.

¿POR ESO DEBEMOS ABANDONARLOS?


Positivismo se transforma en pesimismo. Los objetivos se transforman en un lugar desconocido y muy complejo, al cual es difícil acceder. Las metas se transforman en puertas cerradas con cerradura antifuerzadecualquierpersonauobjeto!

¿Y ESTE CAMBIO TAN RADICAL?


 La inseguridad está dentro de nosotros, pero también está fuera, en forma de persona que crítica tus actos día a día y que entorpece el camino hacia tu victoria personal. Bebemos de un vaso que nos hace sufrir y no de aquel vaso que nos hace feliz. Comemos del alimento que nos hace caer y no del alimento que nos hace crecer. Sabemos nuestros objetivos, nuestras ideas, nuestras metas y hasta el "cómo" llegar a conseguir todos nuestros propósitos, pero nos confundimos a la hora de caminar por EL CAMINO de victorias y derrotas. Solo una crítica negativa puede destruir un futuro planeado o negociado contigo mismo, pero hacen falta miles de críticas positivas para realmente creerse y crecerse pensando en la finalidad de cada persona.
Nos dejamos llevar por aquellas personas que nos critican a nosotros y no ha nuestro trabajo, pero todos vosotros, y yo me incluyo, tenemos que creernos libres, felices, entusiasmados al vivir esta vida con nuestros pensamientos internos. Nos excluyen la gente que debe excluirse de nuestra vida. Nos vemos inferiores a gente que no tiene una finalidad en su vida, y finalmente, creemos ser peores que cualquier persona, la cual no tiene ni voz ni voto en nuestras vidas. CREÉTELO. PIÉNSALO. BÚSCATE. Y al fin y al cabo, acaba DISFRUTANDO de la vida, porque siempre es mejor recordar los mejores momentos y no los peores.






Meryam Lara Ramón.